
viernes, 14 de agosto de 2009
domingo, 31 de mayo de 2009
domingo, 24 de mayo de 2009
Tarea 1: SICKO
¿Cómo el gobierno de un país tan poderoso y rico puede quedarse tranquilo al saber que su propia gente no puede costear sus enfermedades y problemas de salud? Es realmente terrorífico ver como las compañías de seguros elaboran enormes listas de razones e indicadores que impiden a las personas poder costear sus operaciones o enfermedades. Estas, sin la mayor consideración y con descaro se dedican a responder miles de negaciones al día imposibilitando a personas cuyas razones y urgencias son fundadas a poder curarse o mejor. Este maquiavélico sistema lucrativo es un claro pecado contra la vida y la verdad puesto a que además de engañar perversamente a un consumidor, el cual sabe que su Estado no lo ayudará en momentos de urgencia, firma un contrato con una compañía de seguros, poniendo su vida o la de sus seres queridos en sus manos, muchas veces en las manos del verdugo.
La vida al ser el más grande regalo que Dios nos ha dado debe de ser cuidada por todos nosotros, especialmente por el sistema de orden social que nuestra historia como seres humanos ha creado. Así como es decepcionante ver como en un país que se dan tantos beneficios y se han cumplido tanto sueños hay un despiadado sistema cuyo cada contribuyente es parcialmente responsable de muerte y tristeza, es fabuloso ver como hay otros países también líderes han desarrollado un Sistema el cual es igual para todos y se da a partir del típico: “Hoy por ti, mañana por mí”. Los elementos cristianos que encontramos en SICKO recaen en primer lugar en la iniciativa –política o no – del director para haber puesto en evidencia los temas tratados, los excelentes sistemas de Salud que podemos encontrar en Canadá, Inglaterra y Francia que parten de una premisa que podemos encontrar en las primeras comunidades cristianas y por último la dignidad y respeto que muestran países como Cuba al tratar a ciudadanos norteamericanos gratuitamente, siendo beneficiados por el sistema que su propio país criticó y critica.
